Cómo utilizar el storytelling en el marketing de hostelería
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Cómo utilizar el storytelling en el marketing de hostelería

«Aquella sencilla tarta de manzana era lo mejor que había probado en la vida.

Salió humeante, acompañada de esa bolita de helado de ron con pasas que parecían amigos inseparables.

Tenía una simpática base de galletas con un ligero aroma a canela que maridaba perfectamente con la alfombra de manzanas caramelizadas que la revestía.

Primero un trocito de tarta, luego la rebañaba en el helado, la decoraba con alguna pasa para conseguir el equilibrio perfecto y luego… a mi boca.

Repetía la armoniosa maniobra con los ojos entornados hacía arriba y no me cansaba de ese sabor que me llevaba a mi infancia.

Me podía haber quedado ahí, en ese universo perfecto formado por la tarta de manzana y la bolita de helado de ron con pasas.»

Alina Nita

Me encantan las historias. Creo que a todos nos encantan. Y si tienen un comienzo sorprendente y un final con una verdad que profundiza aún más la comprensión, mucho mejor. La historia debe prometer algo. Y obviamente cumplirlo.

 

Sin embargo, vivimos en un mundo frenético, en el que prima la rapidez, la superficialidad y el “y yo más”. Un mundo que nos ha apagado la capacidad de experimentar emociones cuando de verdad escuchamos a nuestro amigo (oh, qué difícil es escuchar y parar de hablar de nosotros mismos), para dejar paso a una vorágine de individualidad y egoísmo nunca vistas.

 

Y todos tenemos historias que contar. Pero también oídos para escuchar a las demás.

Hoy hablaremos del storytelling para hostelería, pero también de su término más nuevo, storyliving. El storytelling es la historia que me cuentas, pero el storyliving es la historia que vivimos juntos.  El pasado es interesante, pero el presente me permitirá vivir contigo historias, que a su vez pasarán a la historia.

La pregunta es,  ¿puedo continuar la historia contigo? ¿Seré capaz de recordarla si no forma parte de ella?

 

Quiero ser parte de tu vida y de tu historia.

 

Desde tiempos memoriales, la hostelería se afianzó como uno de los oficios más antiguos del mundo. El hospedaje y el arte de dar de comer surgieron como una necesidad del mundo en toda su historia.

 

Hay tabernas que existen desde el siglo  XVIII, que en algún baúl han encontrado una receta de cerdo estofado, u hospederías por las que han pasado caballeros medievales que dejaron marcas en las paredes con sus espadas.

 

Por eso, los seres humanos estamos hechos de pedazos de cuentos y experiencias compartidas y vivimos intensamente las emociones a través de las historias que nos cuentan.

Es obvio que la oferta gastrohostelera de España es infinita y además es de buenísima calidad, y al fin de cuentas, es posible que en cuanto a producto, nos diferenciemos justo los uno de los otros.

Pero lo que nos hace verdaderamente diferentes, son nuestras historias, nuestros valores. Somos diferentes y especiales por nuestra manera de hacer las cosas, de cómo las preparamos y servimos.

Consejo: No vendas.

No vendas mercancías. Tú no tienes un comedor donde dar de comer a la gente, tú tienes un lugar con encanto y magia, en el que el cliente vivirá lo que en otro casi igual no pueda vivir.

Tú no tienes una habitación o una cama. Tú tienes una habitación o una cama donde pasan historias increíbles. Donde se sueña, donde se ama, donde se vive. Crea experiencias, y ofréceselas a tus clientes en formato de historias. Les encantará.

 

Tu historia, tu forma de ser  y de actuar con tu entorno, será el hilo conductor de tu vida. Quién eres, qué simbolizas. Qué aportas a los demás.

Hace poco me topé con una historia en la carta de un restaurante. El restaurante en cuestión, se encuentra en Ezcaray, un pueblo maravilloso de La Rioja, llamado El Portal del Echaurren, y del que, Francis Paniego, uno de los mejores chefs del país, es dueño.

El diseño de la carta es brutal. Es como un libro, ilustrado, sobre el pueblo riojano, sus costumbres, sus tradiciones culinarias y las adaptaciones que ha hecho este chef en su restaurante. Un ejemplo buenísimo de storytelling.

Evidentemente no somos Francis Paniego, ni tenemos un restaurante con dos estrellas Michelin, ni tampoco nuestro menú está formado por 3 cifras. Pero tenemos algo que sólo es nuestro. Nuestra historia.

Bien, ¿por dónde empezamos?

1477958565_panAntes que nada, lo importantes, es mirar hacia al pasado. Rescata la receta tradicional. Quienes somos. De dónde venimos. Desde el punto de vista del lugar, estudiar si ha habido alguna causa en su nacimiento. Quién lo ha decidido poner en marcha, por qué. Normalmente, los temas están relacionados con la vida y la muerte, el amor, el odio, la lucha, etc.

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Humaniza la historia. Si abriste tu restaurante porque te gustaba la hostelería, deberás sazonar un poco más. ¿Por qué te gusta la hostelería? ¿Cuál fue el motivo? ¿Qué la hace tan especial?

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Las redes sociales son los mejores cubiertos. Te ayudarán a contar tu historia. ¿Cómo?

# A través del timeline de twitter, puedes seleccionar twits relacionados con tu historia,  después viralizarlo a través de otras redes sociales.

#Las imágenes en Facebook, pueden contar una historia muy corta, o los vídeos te pueden ayudar a armar tu propio storytelling.

Las historias serán parte del hombre desde el principio hasta el final.

La amistad y el amor mueven el mundo.

El mundo en sí se mueve en los esos ejes.

Alina Nita- Comunicación al dente!